Operación
Punto de reorden: la cuenta que evita quedarte sin lo que más vendes
Quedarte sin la clave que más vendes es la forma más silenciosa de perder dinero en una farmacia. No aparece en ningún reporte. Nadie te la reclama. El cliente simplemente se va, la compra enfrente, y con suerte vuelve.
Lo peor es que casi siempre pasa por la misma razón: se pidió tarde. Y para no pedir tarde no hace falta un sistema de inventario caro. Hace falta una cuenta de dos minutos.
La cuenta
El punto de reorden es la cantidad de piezas a la que, cuando llegas, tienes que pedir. Ni antes, ni después.
Punto de reorden = (venta diaria × días que tarda el proveedor) + inventario de seguridad
Tres números, dos operaciones. Vamos uno por uno.
Venta diaria
Cuántas piezas vendes al día de esa clave. Si vendes 60 al mes, son 2 al día. No te compliques: divide entre 30.
Días que tarda el proveedor
Desde que envías el pedido hasta que el producto está en tu anaquel. No desde que sale del almacén: desde que tú mandas el pedido. Incluye el día que te tardas en armarlo, si eres de los que lo dejan para el fin de semana.
Inventario de seguridad
El colchón para cuando algo sale mal: un pico de demanda, un retraso, una falta nacional. Una regla práctica que funciona bien: 50 % de lo que vendes durante el tiempo de entrega, y más si la clave es crítica.
Un ejemplo real
Una clave de crónico que vendes 90 piezas al mes. Tu proveedor entrega en 2 días y tú armas el pedido el mismo día.
- Venta diaria: 90 ÷ 30 = 3 piezas
- Días de entrega: 2
- Consumo durante la entrega: 3 × 2 = 6 piezas
- Inventario de seguridad: 50 % de 6 = 3 piezas
- Punto de reorden: 6 + 3 = 9 piezas
Cuando te queden 9 piezas en anaquel, pides. Punto. No cuando te queden 2 y ya te asustaste.
Por qué esto cambia todo con un proveedor rápido
Fíjate en lo que pasa si tu proveedor tarda 7 días en lugar de 2, con la misma clave:
- Consumo durante la entrega: 3 × 7 = 21 piezas
- Seguridad: 10 piezas
- Punto de reorden: 31 piezas
Con el proveedor lento necesitas tener siempre tres veces y media más inventario de esa clave para el mismo nivel de servicio. Multiplícalo por doscientas claves y ahí está el dinero que tienes parado en el anaquel.
Ese es el argumento real —y casi nunca mencionado— a favor de un distribuidor con entrega rápida: no es comodidad, es capital de trabajo liberado.
Cómo aplicarlo sin volverte loco
No calcules el punto de reorden de tus 900 claves. Nadie lo hace y por eso nadie lo aplica.
- Saca tus 40 claves de mayor venta. Van a representar la mayor parte de tu facturación. Si tienes punto de venta, es un reporte. Si no, tu propia intuición sobre lo que más despachas es sorprendentemente buena.
- Calcula el punto de reorden sólo de esas 40. Una tarde de trabajo.
- Escríbelo donde se vea. Una etiqueta en el anaquel, en la parte de atrás del entrepaño, con el número. Cuando el hueco llega a esa marca, se pide.
- Para el resto de las claves, sigue con tu método de siempre. No pasa nada: son las que menos venden.
- Revisa los números cada tres meses y en cada cambio de temporada. Los antigripales no tienen la misma venta diaria en enero que en julio.
Los tres errores que más se repiten
Usar el promedio anual en un producto de temporada. Si vendes 300 antigripales en diciembre y 20 en julio, el promedio de 160 no te sirve en ninguno de los dos meses. Calcula por temporada.
Olvidar el día que tardas tú. Si el proveedor entrega en 24 horas pero tú armas el pedido cada viernes, tu tiempo de entrega real es de hasta siete días, no de uno.
No ajustar cuando cambia el entorno. Si abre un consultorio a dos cuadras, la venta diaria de media docena de claves va a cambiar en semanas. Vuelve a hacer la cuenta.
Un truco que cuesta cero
La tarjeta de reorden: una tarjeta de cartulina con el nombre de la clave y el número del punto de reorden, metida dentro del anaquel justo en esa posición. Cuando al despachar aparece la tarjeta, la sacas y la pones en un clavo junto a la caja. Al final del día, todas las tarjetas del clavo son tu pedido.
Es un sistema de los años sesenta, no requiere batería y funciona mejor que la mitad de los software de inventario que se venden hoy.
Si tu punto de reorden salió alto porque tu proveedor tarda mucho, ahí tienes un problema medible y una razón concreta para cambiar. En Tijuana y Mexicali entregamos con ruta propia justamente para que nuestros clientes puedan trabajar con menos inventario. Arma tu pedido o escríbenos y lo revisamos con números.